- “¿Qué tal tu peque?”
- “Preciosa, pero que va a decir el orgulloso papá. Esta más simpática. Es lo mejor de mi vida; estamos loquitos con ella, no sé como nos pudo salir tan bien jeje..”
- “Ja,ja anda, que el que necesita babero eres tú y no la niña. Y la mami, ¿qué tal?
- “Bueno, eso es otra historia. No quiero parecer el típico marido que se queja de que su hija le ha desplazado, pero es cierto; además se le ha puesto un mal caracter, me gruñe y me grita a la mínima de cambio, parece que sólo me quiere para que la ayude.”
- “Será que esta cansada, ten paciencia.”
- “Eso pensaba yo cuando la niña tenía cuatro meses, pero ya tiene casi un año, y la cosa no tiene pinta de mejorar…”
Y París se pregunta porque en algunos casos tener un hijo une más a una pareja y en otros muchos es el efecto contrario.
Mayo 28, 2009 a las 1:44 am |
Y fijate yo me pregunto lo mismo!
Porque en algunos casos tener una tortuga une mas a unas parejas y en otros algunos es todo lo contrario.. =/
Saludos y besos
Mayo 28, 2009 a las 5:04 pm |
Es una emoción más en la vida, si siempre fuera felicidad igual nos acostumbraríamos.
De todas formas, he oído más veces el caso de ese marido que se siente secundario que el contrario ¿por qué será?
Besos