- “No aprietes tanto, papá; me haces daño.”
- “Si, mi pequeña, perdona; portate bien en el cole y con los abuelos; y cuida de mamá, ya sabes que ha estado nerviosa estos días por mi culpa.”
- “Quiero que vengas a dormir a casa.”
- “No puedo, pequeña, tengo mucho trabajo; además ya sabes que papá y mamá hace mucho que no duermen juntos.”
Y París piensa que a veces lo complicado no es terminar una relación, si no los daños colaterales…
Junio 2, 2009 a las 9:33 pm |
Esto de los daños colaterales es como los árboles que no dejan ver el bosque, a veces nos centramos en ellos y no vemos el daño directo que nos provocan.
Besos
Junio 3, 2009 a las 11:45 pm |
Yo llevo viviendo mucho tiempo esos daños y venga que duele.
A veces es mejor acabar todo de una y no dar marcha atrás, pero como ya ven, las cosas no siempre son así.
Saludos
Junio 4, 2009 a las 9:31 pm |
En ocasiones los daños colaterales se producen al intentar forzar a continuar la relación…
Besos de una maia.
Junio 6, 2009 a las 8:00 pm |
100% de acuerdo…
Junio 8, 2009 a las 2:07 pm |
conozco los daños que pueden provocar;hace más de 23 años que mis padres estan divorciados,pero a veces no queda otra alternativa.
besitos.