“Igual que a veces las personas buenas hacen algo horrible, las personas malas nos pueden sorprender agradablemente”
Y París piensa en ese viejo reloj de manecillas que ve cada día en la estación, esta roto, pero dos veces al día marca la hora exacta…
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This entry was posted on mayo 26, 2011 at 7:11 pm and is filed under Uncategorized. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
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mayo 27, 2011 a las 7:47 am |
Como siempre,
genialidad en frasco pequeño
Un abrazo