Dice un refrán chino: “Cuando te caigas, recoge del suelo lo que haya, siempre te será útil”
Detrás de cada historia de dolor y sufrimiento que acompaña a los enfermos de cáncer y sus familiares, hay miles de ejemplos que demuestran que hay sitio para la esperanza y, sobre todo, de sentirse orgulloso de las personas.
Y es que a la ciudad de París le han demostrado que a veces la “humanidad” es muy humana.